No es una celebración, sino un día para  conmemorar y reconocer las mujeres que han cambiado la historia. Que a través de sus ideas y de sus deseos de igualdad han generado un cambio que aún sigue presente a lo largo del tiempo y de las generaciones. A escala local e internacional, miles de mujeres afro se suman a una lucha no solo en contra del racismo sistemático, también de la opresión, el machismo y de la desigualdad social. Del mismo modo, desde cada uno de sus propios espacios y numerosos campos han construido sus percepciones, exponen sus identidades y fortalecen el reconocimiento de la historia afro en el mundo.

En primer lugar, debemos hablar del lugar de Sojourner Truth. Figura clave de la abolición de la esclavitud, luchó por su propia libertad luego de haber nacido en una familia de esclavos. Se convirtió en la primera mujer afroamericana en demandar y ganar un juicio contra un hombre blanco por haber vendido ilegalmente a su hijo. En 1851 compartió su alocución “¿Acaso no soy una mujer?”, considerado como discurso fundador del feminismo negro.

En la historia reconocemos la importancia de Septima Poinsette Clark, reconocida como la madre del movimiento de los derechos civiles en Estados Unidos. Septima fue esencial en el desarrollo de la educación de la población afro siendo docente de niños en Carolina del Sur y adultos a través de las Escuelas de Ciudadanía. Para Clark la alfabetización era clave para la igualdad de derechos y con el objetivo de que todo afroamericano tuviera la posibilidad de registrarse y votar. 

Angela Davis es una de las activistas feministas y antirracistas más reconocidas en América. Es filósofa y docente. No obstante, en los 70’s su cercanía al partido comunista y su labor por los derechos civiles fueron causas por las que fue perseguida por el FBI. Davis ha dedicado su vida a luchar por mejorar las condiciones en las cárceles y teorizando sobre la inutilidad de las mismas.  

El lugar de Toni Morrison en la historia y en la literatura es inconmensurable. Morrison fue la primera mujer afro que ganó un Premio Nobel y a lo largo de sus novelas se enfocó en la búsqueda de identidad y las injusticias de los afroamericanos en Estados Unidos, enfocándose en las mujeres como sus personajes principales. Su importancia y legado en la literatura les han dado un lugar a nuevas escritoras como Chimamanda Ngozi Adichie, Brit Bennett y Yaa Gyasi. 

Asimismo, en los últimos años hemos sido testigos de un renacimiento del cine gracias a la visibilidad que han logrado las “minorías”. Iniciando con los movimientos #MeToo, #OscarsSoWhite y la posición de prestigio que han logrado los realizadores nacidos fuera de América y Europa.  De este modo han salido a relucir algunos nombres de cineastas como el de Mati Diop; la cineasta francesa-senegalesa se convirtió en la primera directora que compitió por la Palma de Oro en Cannes gracias a su ópera prima, Atlantique

Ademas, fueron tres mujeres quienes fundaron una de las redes más importantes de los últimos años: Black Lives Matter.  De la mano de Alicia Garza y Opal Tometi y Patrisse Cullors, se han constituido desde el 2013 en un movimiento de defensa de los derechos civiles. Su labor en contra del racismo, la brutalidad policial y la homofobia han logrado a BLM a convertirse en un movimiento global. 

En Europa, el Colectivo francés Afrofeminista Mwasi desde el 2014 apoya y dignifica la figura de la mujer afro a través de numerosas comisiones enfocadas en problemáticas como la inmigración, la injusticia o la precariedad. Así como un refuerzo y seguimiento de atención médica y educación.

En Colombia reconocemos a Libia Grueso, cofundadora de Proceso de Comunidades Negras (PCN). Tuvo un lugar crucial en la creación de la Ley 70 de 1993 también conocida como la Ley de Comunidades Negras. Fue premio Goldman en 2004 y en los años noventa luchó por los derechos territoriales de las comunidades afro llegando a recuperar más de 2.4 millones de hectáreas. Actualmente su misión se centra en el Pacífico buscando un desarrollo sostenible y respetuoso a la autonomía de las comunidades que allí habitan.

Por su parte, Danelly Estupiñán es lideresa en Buenaventura y hace parte del PCN. Su activismo se centraliza en contra de las irregularidades que afectan la comunidad afro, denunciado violaciones de derechos humanos y la constante desterritorialización que viven debido al funcionamiento y ampliación del puerto. Su lucha la ha llevado a denunciar públicamente al grupo Terminal de Contenidors de Barcelona, culpables de víctimas y desalojos.

En 2007, Paula Moreno se convertiría en la primera ministra afro de Colombia. Además de ser una de las más jóvenes, teniendo tan solo 28 años cuando fue nombrada Ministra de Cultura. Es ingeniera industrial, fue asesora durante los diálogos de La Habana y actualmente hace parte de la junta directiva de la Fundación Ford. Asimismo, es presidenta y fundadora de la Corporación Manos Visibles, ONG que busca el fortalecimiento en la educación de líderes en el Pacífico.

Por último, Francia Márquez es una activista ambientalista que ha luchado en contra de la minería ilegal que ha acechado comunidades afrodescendientes. Participó en una de las delegaciones de víctimas durante los diálogos de paz que se llevaban a cabo entre el gobierno Santos y las FARC. En 2020 anunció públicamente su deseo de ser candidata a la presidencia de Colombia. 

De este modo quisimos recordar a las mujeres valientes que han marcado un hito en la historia. No obstante, se nos quedan por fuera de la lista miles de mujeres que hacen parte del cambio y que luchan contra el racismo y las injusticias diarias en el mundo y en Colombia. Por un 8M buscando una mayor visibilidad, sororidad y respaldo entre nosotras. 

Por: Lina Gaitán