Marielle Franco es el reflejo de quienes resisten a la indiferencia….

¿Alguna vez se han preguntado el significado de ser una mujer negra, consciente de su negritud, quien lucha con su voz y militancia por los derechos de las mujeres negras y la comunidad LGBTQ+, y a esto sumarle el vivir en un territorio en el cual pulula la violencia en múltiples formas?. Si la pregunta tuviera una respuesta concreta, muchas personas responderían sí, yo respondería “Sí” porque también me lo he preguntado. Y es que un mundo que no visibiliza luchas, solo las cohíbe, es el mundo que manipula esa luchas a su beneficio, es el lugar que calla las voces de paz y justicia; este mundo gobernado por el hombre y estructurado por siglos de patriarcado, es el lugar en el que ser diferente y pensar diferente es sinónimo de malestar, es una amenaza, es peligro. Un mundo en donde nos silencian con indiferencia, corrupción y violencia es el territorio en el que viven y seguirán viviendo personas que resisten, lideresas y líderes sociales que abogan por los derechos humanos, derechos que se pierden, que no existen, que carecen; es el sitio en el que viven artistas, seres empáticos, solidarios y gestores culturales.

En este lugar vivió Marielle Franco, una mujer negra, consciente de su negritud quien luchaba con su voz y militancia por los derechos de las mujeres y la comunidad LGBTQ+. Marielle quien ya no existe en vida, pero que su legado prevalece con el pasar del tiempo fue asesinada por no callar, por denunciar y visibilizar las problemáticas a las que se enfrentaban y enfrentan las personas en las favelas, las mujeres y su calidad de vida.

Pero, ¿quién era Marielle Franco? ¿quién la mató?, Marielle Franco (Marielle Francisco Da Silva) fue una mujer negra nacida y criada en Río de Janeiro en la favela Maré, ella era sociologa, activista por los derechos humanos, feminista, líder política y concejala. De Marielle se escucha, se ve y se lee mucho sobre su causa. Pero, estar en contra de la injusticia y resistir a partir de propuestas que benefician la calidad de vida de las personas, en este mundo es causal de malestar y silencio.  Marielle fue una líder quien reflejaba en su pasar por este mundo la vida de miles de lideresas y líderes de Brasil, latinoamérica y el mundo, sin ir tan lejos en Colombia que según un informe de Global Witness para el año 2020 ha sido el país con más líderes ambientales asesinados. Por esta razón, apuestas como la de la ONG Global Initiative la cual lanzó un libro sobre 50 líderes asesinados y quienes calcularon que para el año 2020 habían más de 1.500 en todo el mundo. Son iniciativas que logran visibilizar la problemática de líderes asesinados, lo cual es relevante en estos tiempos para que su lucha prevalezca, no quede impune y sea un legado que perdura y transforma vidas. 

Sin más, Marielle Franco es el reflejo de quienes resisten a la indiferencia. No perdamos la esperanza, lo que se aprende de estas luchas que parecen perdidas e infinitas es resistir, se aprende a unir voces y dejar un vestigio que prevalezca a pesar de la violencia, ¿quién mató a Marielle?, es una pregunta que sigue sin responderse, esperando ser resuelta para que la impunidad no gobierne en este mundo. A tres años de su asesinato un 14 de marzo de 2018, Marielle deja a una familia, una madre, una hija, una esposa, Marielle deja a todo un pueblo, un país, una comunidad, una lucha, Marielle dejó tristeza, angustia y zozobra por las injusticias; pero sobre todo deja una premisa que siempre deberemos de recordar: ser mujer, negra, perteneciente a la comunidad LGBTIQ+ es una amenaza para muchos, pero un camino de resistencia para otras personas. Lo que se recuerda no se olvida, no olvidemos a las lideresas, líderes sociales y ambientalistas que luchan por los derechos humanos, los derechos territoriales y ambientales de la comunidad, que no gobierne la impunidad, la injusticia y el dolor, porque en este mundo indolente olvidar no puede ser una opción.