Una conversación con Heny Cuesta sobre su nueva apuesta en Antioquia.

junio 23, 2021

Nacida en Cali, Valle del Cauca, Heny Cuesta, directora y productora de cine y televisión, se embarca en un nuevo proyecto con Teleantioquia para dirigir la segunda temporada de Tonos de Piel, una serie que nos habla desde las comunidades afro, sus emprendimientos y dinámicas, siendo la primera mujer afrocolombiana en ocupar este cargo. 

Hablamos con la cineasta y directora de Cimarrón Producciones de su pasión por hacer cada uno de sus trabajos desde lo social y lo étnico, sus opiniones respecto al deber actual de los medios y algunos consejos para quienes buscan crear desde el arte a favor de las circunstancias.

Una persona parada enfrente de un edificio de ladrillo

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L.S.: Desde tu experiencia en Cimarrón Producciones ¿cómo ha cambiado el quehacer audiovisual desde el inicio de la pandemia y cómo se ha podido llevar este a cabo? 

H. C.: Cimarrón para mí ha sido ese lugar de crecimiento, desde lo personal, lo físico, lo espiritual y lo emocional. Me ha permitido construir de una manera colectiva, me ha enseñado del trabajo en equipo, la importancia de entender los tiempos. Evidentemente la pandemia a todas y a todos nos hizo replantearnos hasta la existencia misma, en qué estábamos y cuáles eran las prioridades que debíamos tener en nuestras vidas. A muchos los hizo cambiar de trabajo, reforzar la idea de irse a otro lugar, cambiar de profesión; en general fue un tsunami que a todos nos revolcó. En el caso de cimarrón fue impresionante porque siento que en el momento de crisis fue cuando más se fortaleció y eso fue lo curioso. 

Cuando entra la pandemia y todo el tema de restructuración social y económica, se caen proyectos. En ese momento íbamos a filmar un super contrato, teníamos planificados viajes y pensábamos fortalecer por fin a la productora como una casa de gestión de proyectos culturales. Aquí se gestan ideas, procesos sociales, comunidad, colectividad y proyectos para fortalecer a las personas que estén arrancando como nosotras lo estuvimos en algún momento. Entonces yo sí pensé “puede que este tema acabe con Cimarrón como lo está haciendo con muchas organizaciones”, pero lo raro es que al contrario se fortalece. 

Aprendimos a guardar ese silencio que trajo para consolidar, ver qué nos estaba faltando, qué necesitábamos mejorar, sin saber el porvenir; lo que hicimos fue crecer como equipo, enfocarnos en lo importante. En pandemia fue que logramos culminar el proceso de restructuración de la página web, donde empezamos a escribir proyectos y creo que, para mí, a nivel personal, se convirtió en ese polo a tierra que me recordó que teníamos motivos por los cuales seguir y continuar. 

Sé que sonará muy utópico, pero yo creo que ha sido el amor, las ganas de realmente hacer un trabajo más allá de la retribución o los aplausos. Ha sido construir desde los silencios cuando nadie te ve, ha sido el querer aportarles a otros y a otras y desde ahí comenzar a escribir proyectos, lo que nos permitió ganarnos una convocatoria pequeña con Idartes, movernos con talleres y organizaciones de manera virtual. Y yo creo que eso ha sido lo que nos ha sostenido, el amor, la pasión por lo que hacemos, las ganas de seguir marcando la diferencia y seguir siendo referentes, porque sabemos que si este camino lo dejamos a mitad de proceso todo se va al piso. Hay una responsabilidad gigante como mujeres, sobre todo, que es lo que no nos permite abandonar.

L.S.: Lo que dices es que se han logrado adaptar a la situación y que han sabido aprovechar lo que les ha llegado.

H.C: Sí, esa es la palabra, yo creo que adaptarnos a ciertas circunstancias y a eso sacarle provecho, jugo.

Es algo que siempre me preguntan “¿cómo hago para hacer mis películas?” hacer lo que yo hago sin un presupuesto “¿pero ustedes como hicieron para la cámara?” Vuelvo y reitero, lo que ustedes tengan a la mano para hacer, háganlo. Si tienen un celular, usemos ese celular para contar historias. Si ya tenemos un computador para escribir, empecemos a escribir, empecemos a soñarnos y pensarnos en clave al futuro. 

L.S.: Y hablando de adaptabilidad, estás justo preparándote para irte a vivir a Medellín en donde vas a dirigir un proyecto con Teleantioquia. Cuéntanos cómo se dio esta oportunidad y en qué consiste el proyecto. 

H.C.: Para mí es uno de los procesos más importantes hasta el momento. Parte de las posibilidades de tener un paso a la industria, poder construir y ganar lugares de reconocimiento para convocatorias y demás, es la experiencia. No decir que como Cimarrón o como Heny Cuesta no la tuviera, pero había estado mucho tiempo alejada del tema de industria y de la televisión, enfocándome fuerte en todo el tema de la construcción colectiva desde lo social y lo cultural. De todo el tiempo que llevaba en Bogotá jamás se había hecho una convocatoria para que una mujer negra dirigiera una serie, porque generalmente son casas productoras que lo que hacen es llamar a su equipo y siempre es lo mismo, hay muy pocas mujeres directoras y las que hay son contadas en la televisión colombiana, no son más de dos o tres. 

Entonces llega esta propuesta en Teleantioquia a partir de una crítica muy fuerte que desde allá se hace, que creo que es lo que venimos peleando y es que, desde las comunidades, como personas y seres que habitamos estos cuerpos negros racializados, podemos entender y comprender cuál es la visión que tenemos hacia el mundo desde lo audiovisual. Llega esta gente y se la piensa y dice venga, con este programa tuvimos una primera temporada de éxito, pero necesitamos que tenga más fuerza, busquemos a una persona que nos pueda complementar una segunda temporada con más convicción de contenido. Es ahí cuando paso mi hoja de vida junto con otras personas y por mi experiencia y también por esa visión quedo seleccionada. 

En este momento tengo ya esta gran posibilidad de ser la directora de un programa que se emitirá a nivel nacional que consta de 24 capítulos de 24 minutos. Es una incidencia poderosísima el abrir caminos para muchas mujeres, mujeres negras. La responsabilidad que siento de pecho y cara a estos es grande porque sé que aunque sea un paso pequeño, eso tipifica que otras podamos entrar, que podamos abrir caminos en esta industria y que empiecen a entender que es necesario que nuestra visión propia esté reflejada en la pantalla y seamos nosotras y nosotres quienes construyamos estos contenidos. 

Además, la libertad que da Teleantioquia en decir que como directora están confiando en mi visión, en lo que quiero proyectar y es por eso que esta obra audiovisual tiene mucho que ver con el aporte cultural que han ofrecido las personas afrocolombianas, raizales y palenqueras en Antioquia, en una ciudad y un país tan racista. Desde el punto que yo quiero abordarlo es más un punto desde la crítica. Decir, venga, cuestionémonos esos lugares de poder que hemos alcanzado, cuestionémonos qué hay detrás para llegar a donde ese profesor o a donde esa artista plástica ha llegado. Este nuevo reto es también esa responsabilidad, es sentir que camino con muchas más al lado mío, porque sé que esto es la entrada a otros escenarios. 

L.S.: ¿Cuándo y por dónde podremos ver la serie?

H.C.: En este momento estamos en producción, ya terminamos la grabación del piloto. Yo creo que empezará a ser emitida desde agosto, supongo porque todavía no tengo fechas exactas de emisión, pero seguro este año empezaremos a verla inicialmente por Teleantioquia, pero algunos capítulos también van a estar en línea. Se van a hacer algunos contenidos transmedia, entonces se va a poder conseguir información y datos adicionales a través de la página de Teleantioquia. Podría ser que esté disponible para canales nacionales ya desde el próximo año. 

L.S.: Hablas desde las posibilidades y las oportunidades que te ha permitido tu experiencia, pero ¿cómo crees que sería posible lograrlo para aquellos y aquellas que quieren dirigir, producir, escribir, o crear en general y no saben cómo?

H.C.: Yo creo que no importa el enfoque. Algo que entendí en este proceso y sigo entendiendo y aprendiendo, porque sé que el camino todavía es largo, es que siempre debemos hacer lo que nos apasiona. Hay un tema de que más allá de trabajar por experiencia debemos trabajar con pasión, cuando este existe en medio de tu trabajo es más posible que resaltes y estés por encima de otros que solo lo hacen por experiencia. Y desde ahí comienzas a construir un discurso tan personal, una marca tuya que no le pertenece a alguien más que trabaje lo mismo que tú porque tú has construido todo este universo a partir de tu experiencia y que va a proyectarlo a lo demás, cosa que a muchos les da miedo hacer. 

Pensémonos en cómo nos hemos proyectado como profesionales y cómo desde ahí podemos construir, insisto desde el amor y la pasión. Cuando uno comprende que ahí en las pasiones y en el amor propio y hacia los demás, querer vivir con consciencia el tiempo que tenemos, es lo que nos lleva a hacer las cosas bien, por más pequeño o grande que sea. Si yo dejo mi marca donde voy creo que eso da la experiencia suficiente cuando sales al campo profesional. Cimarrón Producciones nació sin que nadie la recomendara, sin que alguien dijera les doy esto, no, nació desde ahí, desde lo que queríamos hacer y en dónde nos queríamos ver, ¿cómo lo íbamos a conseguir? Haciendo el trabajo bien en cuanto yo pueda.

L.S.: Me contabas sobre la confianza que te está dando Teleantioquia para dirigir la serie, entonces tú, desde esa posición, cómo ves el papel de los medios alternativos, al lado de los tradicionales, a la hora de contar lo que está sucediendo en el país que es trabajo de los realizadores y los corresponsales.

H.C.: Ahí hay una crítica que yo creo que ya todos como sociedad hemos entendido y es que uno: los medios mienten y eso es evidente, ya lo sabíamos, pero ahora es más claro y dos: que nos crea la necesidad de seguir a más medios alternativos. Así es como la gente decide quitarle el poder a los que siempre lo han tenido y ¿cómo lo hace? desde la comunicación. Para mí ha sido muy valioso cómo los medios alternativos han incrementado de manera exponencial el tema de sus seguidores y que lo que hace hacen ahora está siendo compartido por la gente: los artículos, los videos, los lives, las entrevistas. Es ver cómo poco a poco le vamos quitando el poder a esos grandes medios, la responsabilidad que tienen, como el Estado, es brindarnos información oportuna y real, pero sabemos bien que eso no ocurre en un estado donde prima la desigualdad, la mentira, la división. 

Entonces creo que hemos empezado a abrir los ojos, algo que venía sucediendo hace un tiempo, pero lo que está pasando ahorita fue como la estocada final. Ya se estaba yendo al límite y comenzamos a generar esos contenidos propios, desde una investigación real, estando en el territorio. Desde esa persona ahí con su celular viendo lo que realmente está pasando y cómo las redes sociales vienen a ser esa ventana para el mundo, que, si bien también maneja información desacertada, es por donde empezamos a filtrar qué nos sirve y qué no nos sirve, lo cual ha sido muy poderoso.

L.S.: ¿Cuáles son tus recomendaciones finales para seguir con estos procesos de cambio?

H.C.: Ahorita el mundo y Colombia esta volcado en el paro. Creo que desde ahí mi invitación es un poco a seguirnos conectando con los movimientos artísticos que están saliendo, conectarnos un poco más con la labor que están haciendo desde las ollas comunitarias. Ojalá que podamos también, desde donde estemos, empezar a documentar. Yo sí haría una invitación muy particular y es que la gente piense este momento en clave de futuro y en cómo nos anteponemos a todo lo que está sucediendo, a través de las ideas creativas que puedan salir de aquí. Ya mucha gente está construyendo plataformas, hay colectivos de psicólogos, de abogados. 

Conectémonos a esta realidad día tras día, busquemos las cosas positivas, los movimientos que están saliendo. Documentemos y escribamos que eso hace parte de los archivos que quedan y desde ahí empezar a generar ideas creativas para lo que se viene después. Crear nosotros esos archivos propios y aprovechar, en este tiempo están sacando ideas creativas maravillosas. Y es el tiempo de nosotros no quedarnos afuera de esto; creo que desde el arte y la cultura hay mucho por seguir rescatando y por seguir trabajando. 

Todo estamos en momento paro nacional, tener que ver desapariciones, donde el dolor es desbordante. Creo que en medio de esa zozobra que estamos viviendo también podemos ver florecer otras cosas y sacarle el mejor provecho.

Mujer sonriendo con lentes

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Laura Silva Chaparro: soy profesional en Estudios Literarios de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá con estudios de cinematografía en la Ciudad de México. Tengo gran interés por el documental, el periodismo, la crónica y la historia. Mi gran obsesión es la corrección de estilo. 

Datos de contacto: 

laurasilvach00@gmail.com

laura_9408@hotmail.com

Dari Cuesta

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